Carta a mis hijos

Hoy tenemos el agrado de contarles un pedacito de la historia de Julia. Ella, junto a su marido, esperaban hace 4 años ser padres. Esta semana se animaron por hermanos y ahora están en proceso de vinculación de una bella niña de 8 y un hermoso varoncito de 2 años.

fotonoticia_20150508115320-15051299389_660Compartimos una carta escrita por Julia:


“Dicen que las personas estamos predeterminadas a conocernos….y estoy plenamente convencida que es así!…ustedes, nuestros futuros hijos son un hermoso ejemplo de ello.

El saber de ustedes dos fue de imprevisto, como ocurre siempre con estas cuestiones…pero el sentir que estaban ahí, en algún lado esperando el encuentro, estuvo desde el día que con su padre empezamos a imaginar una familia.

Me sonó el celular un lunes y atendí de casualidad (o causalidad)…cuando me aparece número privado en la pantalla nunca atiendo pero esa vez lo hice. Me llamaban del juzgado diciendo que la jueza nos quería conocer! Y que nos esperaban el miércoles al mediodía…colgué y me temblaba todo.

Llegó el miércoles, nos hicieron pasar y entramos a una habitación donde estaba la jueza, el secretario y dos asistentes sociales. Nos empezaron a preguntar cómo estábamos, qué hacíamos y de golpe nos dicen: hay una nena de 8 y un nene de 2 años, ¿qué piensan? Nos miramos y nos pusimos a reír, al fin se estaba dando!

Al lunes siguiente nos hicieron conocer a la directora de la Fundación que nos contó un poco de ustedes y ese jueves los conocimos!!!

Entraste tímida y te sentaste frente a nosotros, en cambio tu hermano se fue derecho al papá…

Empezamos a hacer origami y así, muy rápido, me dijiste: “van a ser mis papás?”. Pasamos una hora juntos y pediste que volviéramos al día siguiente. El viernes estuvimos ahí y fue todo aún más cómodo que el día anterior. Nos hiciste unos dibujos donde aparecíamos los cuatro y te encargaste de contarles a varias personas que tus papás eran muy lindos y que ya nos querías…mismo sentimiento que ya nos pasaba a nosotros dos.

Todos los años previos a sus llegadas fueron incertidumbres, a veces tristezas pero sobre todo de aprendizaje. Yo pasaba por muchos problemas de salud lo que hacía que no pudiese buscar un embarazo… un embarazo que realmente no sé si lo desee a pleno; nunca me importó tanto eso de ver los genes de una reflejados en una personita.

Para mí un hijo siempre fue ese ser luminoso al cual, como padres, debemos tratar de darle lo mejor de uno, enseñarle buenos valores, prepararlo para que sea digno, bondadoso con los demás, que sepa valorar las cosas simples e importantes de la vida; y ahora, viéndolo desde afuera, me doy cuenta que con mi Boni, su papá, siempre buscamos eso en un hijo.

No voy a mentirles, alguna que otra vez yo le decía: “qué lindo sería un hijo con tus ojos”….pero saben qué?, vos mi chiquita sos igual a mí, compartimos el armar origami, hacer bijouterie, pintar y bailar; y te gustan las matemáticas como a tu papá. Y vos, mi bombón de dulce de leche, tenés los ojitos tristes como yo y sos tranquilo como tu papi. Todas estas coincidencias ocurrieron con sólo dos días de haberlos conocido.

Recién estamos comenzando este camino de ser familia…pero hay algo dentro de mí que me dice que todo va a estar bien…que estábamos predeterminados a ser sus padres.”

Julia

 


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